miércoles, 14 de octubre de 2009

FORMULAS VIBRATORIAS DEL PILAR MEDIO




FÓRMULAS VIBRATORIAS

DEL PILAR MEDIO




FORMULA VIBRATORIA - I -


Cuando el estudiante tiene la suficiente práctica, puede usar los Nombres Arcangélicos junto con los Nombres Divinos en los distintos Centros.



EJEMPLO.


Mientras visualiza a Tiphareth, como una esfera dorada brillante, vibrará lentamente tres o cuatro veces: JEHOVÁ ELOAH VE DAATH. Después hará una pausa mientras se concentra en la Esfera. Se esforzará en comprender con plena conciencia las implicaciones de dicha Esfera, sus atribuciones con respecto a los planes astrológicos, sus cualidades espirituales, y su relación con la propia Conciencia Divina.


Hecha esta meditación, empezará por vibrar, y el mismo número de veces, el Nombre Arcangélico de Raphael, ampliando la meditación de nuevo para comprender que éste Nombre significa "Curación Divina". Implica a la Luz que desciende con la curación en las alas. Y lo mismo se hará con los demás Centros.


*Nota: El Nombre Angélico para DAATH, según el Sistema Enoquiano es: ELEXARPEH COMANANU TABITOM.



FORMULA VIBRATORIA - II


* El estudiante visualiza el Nombre en el aire, e imagina que introduce las letras de dicho Nombre en sus pulmones mediante una profunda inspiración.


* Los Nombres deben visualizarse como ardiendo en llamas, y estas deben ser del color de la Sephirah que se está utilizando.


* Tras introducir el Nombre en los pulmones con la inspiración, éste debe vibrarse silenciosa e intensamente, concentrando toda la atención en ello, con exclusión de todo lo demás.


* Con el Nombre ya en los pulmones, hay que sentir que la LUZ BLANCA de Kether desciende sobre el, consagrándole al servicio del Ser.


* Mientras se retiene el aliento, hay que ver como el NOMBRE desciende desde los pulmones a los pies a través del PILAR DEL MEDIO. Allí, debe vibrarse de nuevo de forma poderosa.


* Cuando todo el ÁRBOL DE LA VIDA INTERIOR está latiendo en armonía con esta vibración, el NOMBRE asciende de nuevo a los pulmones, donde una vez más es sujeto a una silenciosa vibración.

* La exhalación del aire acompaña a una audible vibración del Nombre, mientras al tiempo hacemos un gesto que consiste en dos movimientos:


1.- Adelantar el pie izquierdo de quince a treinta centímetros.

2.- Elevar ambas manos a los lados de la cabeza, poniéndolas al nivel de los ojos y luego extendiéndolas repentinamente hacia adelante como si se proyectara una fuerza que emanara de dentro de uno mismo.


* Mientras se extienden los brazos, tiene lugar la exhalación y fuerte vibración del Nombre en voz alta. Este gesto se denomina: "SIGNO DE PROYECCIÓN ".


* El Nombre debe percibirse como avanzando en el espacio, hasta que topa, por así decirlo, con los confines del Universo. Allí recoge energía de la "Infinidad del Vacío", por expresarlo de alguna manera, desde donde empieza a retroceder hacia donde esté el estudiante.


* Algunos segundos después de la proyección y vibración audible del Nombre, el estudiante retrocede el pie izquierdo, con un ademán rápido y marcado y, después de dejar caer ambos brazos a los lados de los costados, se lleva el dedo índice de la mano derecha a los labios. Esto se llama: "EL SIGNO DEL SILENCIO ", gesto del Dios Egipcio Harpócrates.


* Mientras que se está en la posición del Signo del Silencio, el estudiante, debe esforzarse por imaginar que el Nombre proyectado mediante el primer signo a los límites exteriores del espacio, retrocede sobre el, penetrándole totalmente. Todo sus Ser debe sentirse inundado con una Luz Divina, y una sensación de éxtasis debe llenar su mente y su visión por completo.


* El practicante, siguiendo en la postura del Signo del Silencio, debe meditar sobre el valor espiritual implicado en la naturaleza del Nombre, debiendo llegar a alborear en su mente un entendimiento y una gran empatía con ese Poder Espiritual al cual se ha abierto y que ahora fluye sin impedimentos a través de él.


* Esto suele ir acompañado de un bloqueo de las facultades mentales, así que durante unos segundos, uno se halla totalmente perdido... Parece como si el movimiento vibratorio del Nombre nos lanzara a través de la extensión del Abismo hacia una región todavía más Divina. Así la Conciencia entiende confusamente que la Divinidad ha descendido a su Esfera, y que ella ha sido elevada a la Divinidad.


* Esta técnica es aplicable a cualquiera de los Nombres de las Diez Sephiroth.


* La vibración hay que repetirla varias veces tal como la hemos descrito, siendo su objetivo el despertar del Hombre Interno.

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